Japón registró una de las lluvias más intensas de su historia reciente, luego de que la ciudad de Nagoya recibiera más de 10 centímetros de agua en apenas una hora. Se trata del mayor registro de precipitación para esa zona desde 1890, provocando graves afectaciones en distintos puntos de la ciudad.
El intenso aguacero ocasionó el desbordamiento de algunos ríos y la saturación del sistema de drenaje, lo que dejó vehículos prácticamente cubiertos por el agua. Ante el rápido aumento de los niveles de inundación, algunas personas tuvieron que refugiarse en lugares elevados para mantenerse a salvo.
Las autoridades activaron una alerta máxima debido al riesgo generado por las inundaciones y las condiciones meteorológicas. La emergencia mantiene en vigilancia a distintas zonas ante la posibilidad de que las lluvias continúen y provoquen mayores afectaciones.
