Alcanzar más de 100 años de vida no necesariamente depende de la suerte, sino de la constancia en hábitos saludables. Así lo demuestra el caso de Luis Cano, uno de los hombres más longevos de Estados Unidos, quien atribuye su longevidad a una alimentación basada en frijoles, aguacate y verduras.

Durante décadas, estos alimentos formaron parte esencial de su dieta diaria, aportando nutrientes clave para su bienestar. Sin embargo, su estilo de vida también incluyó factores importantes como evitar el consumo de alcohol y tabaco, mantenerse físicamente activo y conservar vínculos cercanos con su familia.

Especialistas señalan que no existe una fórmula única para vivir más, pero sí evidencia de que hábitos sostenidos en el tiempo pueden influir significativamente en la calidad y duración de la vida. Más allá de la genética, el estilo de vida sigue siendo un factor determinante.