Existe una especie marina capaz de vivir durante siglos y que podría ayudar a los científicos a comprender mejor los procesos relacionados con el envejecimiento. Se trata de la almeja de Islandia, una especie reconocida por su extraordinaria longevidad y su capacidad para sobrevivir durante periodos prolongados bajo condiciones difíciles.
En 2006, investigadores encontraron un ejemplar cuya edad fue estimada en aproximadamente 507 años. La almeja, conocida como Ming, se convirtió en uno de los animales con mayor longevidad documentada y despertó el interés de la comunidad científica por los mecanismos que permiten a esta especie mantenerse con vida durante tanto tiempo.
Los investigadores estudian la manera en que estas almejas conservan sus proteínas, protegen sus células y reducen su metabolismo cuando enfrentan condiciones adversas. Estas características podrían aportar información valiosa sobre los mecanismos biológicos del envejecimiento y ayudar a comprender por qué algunas especies logran vivir mucho más tiempo que otras.
