El virus Nipah volvió a encender las alertas internacionales tras confirmarse dos casos en India. Se trata de un patógeno que se transmite de animales a humanos, principalmente a través de cerdos y murciélagos, y que puede provocar encefalitis, es decir, una inflamación grave del cerebro. Su nivel de letalidad es alto, ya que en algunos brotes ha alcanzado hasta el 75%, lo que lo convierte en uno de los virus más peligrosos conocidos.
Este virus fue identificado por primera vez en 1998, durante un brote en Malasia que afectó a cientos de personas, en su mayoría criadores de cerdos, y causó decenas de muertes. Desde entonces, se han registrado casos esporádicos en países del sudeste asiático. Una de las principales preocupaciones es que no existe una vacuna ni un tratamiento específico, por lo que la atención médica se centra únicamente en aliviar los síntomas y sostener al paciente.
Por esta razón, la Organización Mundial de la Salud considera al virus Nipah como prioritario. Aunque los expertos coinciden en que actualmente no existe riesgo de que se convierta en una pandemia, sí subrayan la importancia de mantener una vigilancia constante y una respuesta rápida ante cualquier cambio en su comportamiento, especialmente si llegara a facilitarse su transmisión entre humanos.
