Una familia de osos negros convirtió la alberca de una vivienda en su lugar favorito para refrescarse. Aunque las imágenes de los animales nadando y descansando en el jardín parecen sacadas de una película, sus dueños mantienen una serie de medidas para evitar accidentes y respetar el espacio de la fauna silvestre.
Brian Gordon y Ricardo Martínez viven cerca de una zona montañosa en Los Ángeles, donde habita una importante población de osos negros. La pareja asegura que algunos de estos animales visitan su jardín y piscina varias veces por semana, especialmente durante los periodos en los que buscan agua y un lugar para escapar del calor.
Los propietarios permanecen dentro de su vivienda cuando los osos se encuentran cerca y evitan acercarse o alimentarlos. De esta manera, permiten que los animales se alejen por cuenta propia, mientras toman las precauciones necesarias para reducir cualquier posible riesgo y evitar que la convivencia entre personas y fauna silvestre termine en un accidente.
