Un ensayo clínico encontró resultados prometedores para personas con diabetes tipo 2 de inicio temprano. La investigación mostró que una combinación de una dieta baja en calorías y un programa estructurado de ejercicio consiguió que el 54 por ciento de los participantes alcanzara la remisión de la enfermedad después de 24 semanas.
El estudio apunta a que cambios intensivos en el estilo de vida pueden tener un impacto importante en el control de la diabetes, especialmente cuando la enfermedad se encuentra en sus primeras etapas. La intervención combinó modificaciones en la alimentación con actividad física organizada para favorecer una reducción significativa de los factores relacionados con la enfermedad.
Los resultados son alentadores, aunque la remisión no significa que todas las personas con diabetes puedan dejar de necesitar tratamiento. Cualquier cambio importante en la alimentación, el ejercicio o la medicación debe realizarse con supervisión médica y de acuerdo con las condiciones particulares de cada paciente.
