Una nueva inestabilidad atmosférica comienza a extenderse sobre gran parte del país, provocando lluvias intensas, caída de granizo y rachas de viento que podrían alcanzar hasta los 80 kilómetros por hora. Aunque el calor persiste en varias regiones, el contraste climático está generando condiciones extremas que elevan el riesgo en distintos estados.

Las entidades del norte como Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas se encuentran entre las más afectadas, pero el fenómeno también impactará zonas del centro como Hidalgo, el Estado de México y la Ciudad de México. En estas regiones se esperan tormentas eléctricas, posibles encharcamientos y afectaciones a la movilidad.

Autoridades recomiendan mantenerse informados y tomar precauciones ante posibles riesgos como caída de árboles, inundaciones y daños en infraestructura. Este tipo de eventos refuerza la importancia de estar atentos a los cambios climáticos, especialmente en temporadas donde el clima puede cambiar de forma repentina e intensa.