La llamada cuesta de enero ha puesto en una situación crítica a miles de pequeños negocios en México, una problemática que, de acuerdo con especialistas, comenzó desde diciembre. El incremento de impuestos y los ajustes económicos han provocado aumentos en productos básicos como tortillas, pan, lácteos y bebidas.
A este panorama se suma el encarecimiento de la energía, el transporte y el reciente aumento al salario mínimo, factores que han elevado los costos operativos para comerciantes de menor escala. Esta combinación ha reducido los márgenes de ganancia y ha afectado directamente la capacidad de los negocios para mantenerse a flote.
La Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes señaló que el mercado responde a la oferta y la demanda, pero advirtió que el impacto económico está golpeando con mayor fuerza a los pequeños establecimientos, muchos de los cuales podrían no superar el inicio del año.
