México enfrenta un problema silencioso pero persistente: en una década no ha logrado aumentar de forma significativa la actividad física entre la población adulta. Las cifras muestran que el porcentaje de personas que hacen ejercicio regular prácticamente no ha cambiado.

En 2013, el 50 % de los hombres y el 38 % de las mujeres realizaban actividad física; para 2025, los datos se ubican en 49 % y 40 % respectivamente. Aunque hay una ligera mejora entre las mujeres, la brecha de género continúa siendo evidente.

Especialistas advierten que este estancamiento refleja fallas estructurales en la promoción del ejercicio y el acceso a espacios adecuados. Sin cambios sostenidos, alertan, el sedentarismo seguirá impulsando enfermedades crónicas que ya presionan al sistema de salud.
Fuente: INEGI.