México atraviesa un proceso de envejecimiento poblacional marcado por una disminución en el número de nacimientos. En la Ciudad de México, el promedio es de apenas 0.8 hijos por mujer, mientras que la población nacional llegó a casi 131 millones de personas en 2025, de acuerdo con datos del Inegi.
Aunque el número de habitantes continúa aumentando, el ritmo de crecimiento se redujo a 0.7 por ciento anual, su nivel más bajo en dos décadas. Esta tendencia refleja un cambio demográfico en el que cada vez nacen menos niños y aumenta progresivamente la proporción de personas mayores.
El fenómeno plantea nuevos retos para el país en áreas como salud, pensiones, educación y mercado laboral. La combinación de una menor natalidad y una población que vive más años podría modificar la estructura demográfica de México durante las próximas décadas.
