La NASA lanzó un desafío internacional con una recompensa de hasta 3 millones de dólares para quien proponga una solución sostenible al manejo de residuos en la Luna. El proyecto, conocido como “Lunar Recycle”, busca impulsar tecnologías que permitan reutilizar desechos generados durante las misiones espaciales.
El reto contempla el reciclaje de materiales como envases de alimentos, herramientas y componentes de equipos científicos que se acumulan durante las operaciones fuera de la Tierra. Actualmente, muchos de estos residuos no pueden ser reutilizados, lo que incrementa la dependencia de suministros enviados desde el planeta.
La agencia espacial pretende desarrollar sistemas más autosuficientes y sostenibles que faciliten futuras misiones de larga duración. Expertos señalan que encontrar soluciones para el manejo de residuos será clave para establecer bases permanentes en la Luna y avanzar en la exploración espacial.
