En las últimas semanas, seguramente has visto a influencers compartiendo versiones animadas de sí mismos con un estilo similar al de Studio Ghibli. Lo que pocos saben es que esta tendencia tiene un costo ambiental enorme: la inteligencia artificial que genera estas imágenes requiere cantidades masivas de energía y agua para enfriar los servidores que procesan la información.

Estudios han demostrado que la IA consume miles de litros de agua por cada conjunto de datos que analiza, lo que significa que esta moda aparentemente inofensiva está contribuyendo al desperdicio de recursos naturales. A medida que la tecnología avanza, también es importante considerar su impacto en el medio ambiente y el costo oculto detrás de cada imagen viral.

Si bien la inteligencia artificial ha revolucionado el mundo creativo, también plantea un dilema ecológico. ¿Vale la pena gastar tantos recursos por una simple imagen animada?