La irrupción de la inteligencia artificial está transformando el mundo del trabajo a una velocidad sin precedentes. De acuerdo con un informe publicado por The Wall Street Journal, cada vez más empresas priorizan las habilidades digitales y la capacidad de adaptación sobre la experiencia o los años de servicio. Compañías como Amazon han comenzado a prescindir de empleados que no logran actualizarse en el uso de nuevas herramientas tecnológicas, mientras que otros trabajadores han sido promovidos por dominar sistemas de automatización e IA generativa.
Expertos en recursos humanos señalan que la inteligencia artificial ya no solo sustituye empleos, sino que también decide quién los mantiene. Los departamentos de talento utilizan algoritmos para evaluar productividad, desempeño y compatibilidad de los trabajadores con los objetivos de la empresa. En ese contexto, el dominio de la tecnología se ha convertido en una ventaja competitiva crucial para sobrevivir en un entorno laboral cada vez más automatizado y exigente.
Frente a este panorama, los especialistas recomiendan invertir en formación continua, desarrollar pensamiento crítico y aprender a colaborar con la tecnología en lugar de temerle. El cambio es irreversible: la inteligencia artificial no solo está modificando los procesos productivos, sino también redefiniendo el valor del trabajo humano en la economía moderna. Adaptarse ya no es una opción, sino una necesidad para quienes buscan asegurar su permanencia profesional en los próximos años.
