La científica Fei-Fei Li obtuvo financiamiento cercano a mil millones de dólares para impulsar una nueva etapa en el desarrollo de la inteligencia artificial: la llamada inteligencia espacial, un enfoque que busca que las máquinas comprendan el mundo físico de forma más avanzada.
A diferencia de los sistemas actuales, que pueden reconocer objetos en imágenes o procesar textos, esta tecnología pretende que las máquinas entiendan cómo se mueven los objetos, cómo se relacionan entre sí y cómo funcionan dentro de un espacio real. Por ejemplo, un sistema podría identificar una taza y también calcular su distancia, posición y posibles interacciones con otros elementos.
El proyecto cuenta con el respaldo de compañías tecnológicas como NVIDIA y AMD. Especialistas consideran que esta evolución podría impactar sectores como la robótica, los videojuegos, el diseño digital y la realidad virtual, al acercar la inteligencia artificial a una comprensión más cercana a la humana.
