El 1% más rico del mundo ya gastó en apenas 10 días toda su cuota anual de contaminación, de acuerdo con un informe de Oxfam. Esto significa que, en solo una fracción del año, este sector de la población emitió la misma cantidad de carbono que debería utilizar de forma responsable durante doce meses completos.
El reporte señala que el estilo de vida de la élite, marcado por el uso de yates, vuelos privados y consumo energético excesivo, genera un impacto ambiental desproporcionado. Un solo superyate puede contaminar en una semana lo que una persona promedio emitiría a lo largo de toda su vida, lo que evidencia una brecha ambiental tan grande como la económica.
Esta desigualdad en la huella de carbono acelera la crisis climática y multiplica sus consecuencias, como olas de calor extremo, desastres naturales y pérdidas humanas y materiales. El informe advierte que mientras unos pocos viven como si el planeta fuera infinito, millones de personas enfrentan los efectos más graves del deterioro ambiental.
Fuente: Climate Plunder: How a powerful few are locking the world into disaster – Oxfam.
