El estado de Jalisco intensificó su campaña de vacunación contra el sarampión con la aplicación de entre 10 y 12 mil dosis diarias, como respuesta al brote que ya suma 663 casos confirmados. La estrategia busca frenar la propagación de una enfermedad altamente contagiosa que puede tener consecuencias graves, especialmente en población no vacunada.

El sector salud desplegó brigadas casa por casa, habilitó 670 unidades fijas y colocó 40 módulos extramuros en zonas de alta afluencia. Estas acciones están enfocadas en ampliar la cobertura y facilitar el acceso a la vacuna, principalmente en comunidades con mayor riesgo.

Autoridades sanitarias advirtieron que el sarampión puede causar complicaciones severas e incluso la muerte, por lo que insistieron en la importancia de completar los esquemas de vacunación. El llamado es claro: vacunarse no solo protege de forma individual, sino que reduce el riesgo colectivo.