Seguro has escuchado el consejo de frotar los extremos del pepino para quitarle lo amargo, pero un estudio del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo de México confirmó que esto no sirve para nada. La espuma que se genera al frotarlo es solo una reacción natural de la planta y no influye en su sabor.

Lo que realmente causa el amargor es una sustancia llamada cucurbitacina, presente en el pepino de forma natural. Su concentración disminuye conforme la fruta madura, por lo que la mejor forma de evitar un sabor amargo es eligiendo pepinos bien desarrollados y frescos.

Así que, mito destruido. Frotar los extremos del pepino no hará ninguna diferencia en su sabor. La próxima vez que alguien lo intente, ya tendrás una explicación científica para desmontar esta creencia popular.