En México existe una realidad que durante años ha permanecido poco visible: el trabajo no remunerado que realizan millones de mujeres dentro del hogar. De acuerdo con el Centro de Investigación Económica y Presupuestaria, las mujeres dedican en promedio 40.9 horas a la semana a este tipo de actividades, más del doble del tiempo que destinan los hombres.

Estas tareas incluyen labores domésticas como limpiar, cocinar, lavar ropa o cuidar a niñas, niños y personas adultas mayores. Aunque no generan un salario, especialistas señalan que su impacto económico es enorme, ya que el valor de este trabajo representa casi una cuarta parte del Producto Interno Bruto del país.

Además, el tiempo destinado a estas actividades es casi equivalente al que muchas mujeres dedican a su empleo remunerado. Expertos advierten que esta situación provoca lo que se conoce como “pobreza de tiempo”, es decir, la falta de horas disponibles para descanso, desarrollo personal o crecimiento profesional, un fenómeno que sigue generando debate sobre la distribución del trabajo en los hogares.