Si el internet en casa falla constantemente, el problema podría estar más cerca de lo que imaginas: en la cocina. Expertos explican que los hornos de microondas interfieren con la señal WiFi porque operan en la misma frecuencia que muchos routers, lo que genera desconexiones y baja velocidad.
Otros electrodomésticos como lavadoras y refrigeradores también pueden afectar la cobertura debido a sus motores y superficies metálicas, que bloquean o distorsionan la señal inalámbrica.
La recomendación es colocar el router en un punto central y elevado del hogar, lejos de electrodomésticos, para mejorar la estabilidad de la conexión y evitar zonas sin señal dentro de la vivienda.
