El exceso de ruido puede convertirse en un problema legal en la Ciudad de México, donde la Ley de Cultura Cívica establece sanciones para quienes afecten la tranquilidad de los vecinos mediante contaminación auditiva.
Entre las conductas que pueden generar sanciones se encuentran los ladridos constantes de perros, la música o televisión a volumen muy alto, así como trabajos de construcción realizados fuera de los horarios permitidos.
Las multas pueden ir de 11 a 40 Unidades de Medida y Actualización (UMA), lo que equivale a más de 4 mil pesos, además de posibles sanciones como arresto administrativo o trabajo comunitario.
En el caso de establecimientos comerciales, la Ley Ambiental de Protección a la Tierra contempla sanciones más severas que pueden incluir multas elevadas, clausuras e incluso la revocación de permisos.
Autoridades señalan que el objetivo de estas medidas es garantizar la convivencia y reducir los conflictos vecinales derivados del ruido excesivo.
