Estados Unidos anunció una nueva pirámide alimenticia con el objetivo de enfrentar la crisis de obesidad y diabetes que afecta al país, donde tres de cada cuatro adultos padecen alguna enfermedad crónica, de acuerdo con el Instituto Nacional de Salud (NIH). La iniciativa forma parte de una estrategia más amplia para mejorar la salud pública a largo plazo.
Bajo el lema “Make America Healthy Again”, el nuevo modelo prioriza el consumo de proteínas de alta calidad, lácteos y grasas saludables. En un segundo nivel se ubican las frutas y verduras frescas, mientras que los granos integrales quedan en la base, reduciendo de forma importante el protagonismo de los carbohidratos refinados.
El mensaje central de esta propuesta es apostar por una alimentación más natural, con menos etiquetas, menos químicos y mayor consumo de alimentos frescos. Se trata de un cambio de enfoque que busca reestructurar la forma en que la población se alimenta y aumentar la esperanza de vida mediante hábitos más saludables.
