El Estado de México reportó una reducción significativa en los embarazos adolescentes en los últimos años. De acuerdo con cifras oficiales, los casos pasaron de más de 53 mil en 2015 a poco más de 28 mil en 2024, lo que representa una caída cercana al 50 por ciento en menos de una década.

Este avance se atribuye principalmente a la implementación de programas de educación sexual, acceso a métodos anticonceptivos y estrategias de prevención dirigidas a jóvenes. Autoridades destacan que la información oportuna y el acompañamiento han sido factores clave para que más adolescentes tomen decisiones informadas.

Especialistas señalan que, aunque el progreso es notable, aún existen retos por atender, especialmente en comunidades con menor acceso a servicios educativos y de salud. No obstante, los resultados reflejan que las políticas públicas sostenidas pueden generar cambios positivos en la vida de miles de jóvenes.