Un estudio internacional reveló cuáles son los países con la mejor calidad de agua en el planeta. El top cinco está encabezado por Suecia en el quinto lugar, seguida de Singapur, Dinamarca y Canadá. Sin embargo, la sorpresa fue Chile, que logró posicionarse en el primer puesto gracias a la pureza de sus fuentes.

De acuerdo con el informe, factores como la gestión sostenible, la protección de ecosistemas y el tratamiento adecuado de aguas residuales han sido clave para alcanzar este reconocimiento. Chile ha trabajado en políticas públicas que promueven el cuidado de sus recursos naturales, consolidándose como un ejemplo en la región.

Este listado demuestra que la calidad del agua no es un lujo, sino el reflejo del compromiso ambiental de un país. Los expertos insisten en que invertir en la protección de este recurso vital es también invertir en la salud, el bienestar y el futuro de las nuevas generaciones.