Brasil anunció la construcción de su primer tren de alta velocidad, un proyecto que promete transformar la movilidad en el país. El sistema conectará Río de Janeiro, São Paulo y Campinas, tres de las ciudades más importantes y pobladas de la región.

Los trenes alcanzarán velocidades de hasta 350 kilómetros por hora y funcionarán con energía eléctrica, utilizando tecnología ya probada en Asia y Europa. Con ello, se espera reducir de forma significativa los tiempos de traslado y disminuir el impacto ambiental del transporte terrestre.

La inversión estimada oscila entre 10 mil y 20 mil millones de dólares. El proyecto forma parte de una estrategia para modernizar la infraestructura, impulsar la economía y ofrecer alternativas de transporte más eficientes y sostenibles.