Una de las dudas más frecuentes entre los contribuyentes es si el ahorro genera impuestos. En México, el Servicio de Administración Tributaria no cobra impuestos por el dinero guardado en el banco, pero sí por los intereses que ese capital genera con el paso del tiempo.
Los rendimientos obtenidos a través de cuentas de ahorro, inversiones o instrumentos financieros se consideran ingresos y están sujetos al Impuesto Sobre la Renta. En la mayoría de los casos, los bancos realizan una retención automática y entregan ese monto directamente al fisco.
En cuentas de nómina, el impacto suele ser mínimo debido a los bajos rendimientos, pero en inversiones de mayor volumen es fundamental conocer el rendimiento real después de impuestos. Ahorrar sigue siendo una práctica recomendable, pero hacerlo con información clara evita confusiones y sorpresas fiscales.
