Francia lleva varias semanas con movilizaciones estudiantiles que comenzaron en una preparatoria ubicada en las afueras de París. Las primeras protestas surgieron por la falta de maestros y recursos, además de las condiciones de algunos salones, que los estudiantes consideran saturados y deteriorados.
Con el paso de los días, el movimiento también incorporó el rechazo a los recortes presupuestarios y a las condiciones del sistema educativo. El 6 de octubre, las movilizaciones alcanzaron una de sus mayores concentraciones, aunque las cifras de asistentes varían según la fuente.
El Gobierno francés calculó que 256 mil personas participaron en las marchas, mientras que los organizadores aseguraron que la cifra llegó a 450 mil. Las protestas mantienen como principales demandas una mayor inversión educativa, mejores condiciones en las escuelas y más recursos para estudiantes y docentes.
