Tulum atraviesa uno de sus periodos más complicados en materia turística. Durante los primeros siete meses de 2026, el destino recibió 8.5% menos visitantes que en el mismo periodo del año anterior, mientras que también se registró una disminución en el movimiento de pasajeros de su aeropuerto.


A esta situación se suman otros factores que han afectado al destino, como la baja ocupación hotelera, los precios elevados para los visitantes y la presencia recurrente de sargazo en sus playas. Estos elementos han generado nuevos retos para uno de los principales destinos turísticos de Quintana Roo.


Ante este escenario, Tulum enfrenta el desafío de recuperar el flujo de visitantes y fortalecer su actividad turística sin perder las características que lo han convertido en un destino atractivo. El equilibrio entre competitividad, costos y conservación de su identidad será clave para su recuperación.