Francia enfrenta una nueva jornada de movilizaciones estudiantiles que se extendieron por alrededor de 30 ciudades. Las estimaciones sobre la cantidad de participantes varían ampliamente y algunas cifras señalan hasta 450 mil asistentes, quienes reclaman principalmente un aumento de los recursos destinados a la educación.
Las protestas han generado enfrentamientos y disturbios en diferentes puntos del país, con cientos de personas detenidas y reportes de heridos. La magnitud de las movilizaciones llevó al gobierno a suspender las clases durante el resto de la semana en un intento por reducir la tensión y evitar nuevas confrontaciones.
El movimiento mantiene la presión sobre las autoridades francesas para atender las demandas relacionadas con el financiamiento educativo. Mientras continúan las negociaciones y las protestas, el gobierno busca contener la situación y garantizar la seguridad en las zonas donde se han registrado las movilizaciones.
