Un estudio publicado en JAMA Network Open analizó la relación entre el acceso temprano a teléfonos inteligentes y algunos problemas relacionados con la alimentación durante la adolescencia. La investigación siguió a casi 9 mil adolescentes en Estados Unidos y encontró una asociación entre tener un smartphone propio a los 12 años y reportar determinados síntomas dos años después.
De acuerdo con los resultados, alrededor del 24 por ciento de los adolescentes que tenían un teléfono propio a los 12 años reportaron al menos un síntoma de conducta alimentaria desordenada a los 14. Los investigadores señalan que uno de los posibles factores involucrados es la exposición frecuente a contenidos relacionados con la apariencia física, el peso y la imagen corporal.
El estudio muestra una asociación, pero no demuestra que tener un smartphone sea por sí mismo la causa de estos problemas. Los investigadores consideran necesario continuar analizando cómo influyen el contenido consumido, el tiempo de exposición y otros factores sociales y familiares en el desarrollo de conductas alimentarias durante la adolescencia.
