La nave Starship de SpaceX alcanzó por primera vez la órbita terrestre durante su vuelo de prueba número 14, realizado este lunes desde las instalaciones de la compañía en Texas. El vehículo, de más de 120 metros de altura, logró completar la maniobra orbital pese a que uno de sus motores presentó una falla durante el ascenso.

La misión tenía entre sus objetivos desplegar 26 satélites Starlink de nueva generación, convirtiéndose en el primer vuelo de Starship que coloca una carga operativa en órbita. El logro representa un avance importante para el desarrollo del sistema, que SpaceX pretende utilizar para lanzar grandes cantidades de satélites y realizar futuras misiones espaciales.

El éxito de esta prueba también resulta relevante para los planes de exploración lunar de la NASA, ya que Starship forma parte de los proyectos previstos para futuras misiones a la Luna. Aunque el vuelo registró una anomalía en uno de sus motores, el vehículo consiguió alcanzar la órbita y completar una etapa clave de su desarrollo.