Cada vez más adultos mayores en México viven con enfermedades crónicas como la hipertensión y la diabetes, dos padecimientos que representan importantes desafíos para el sistema de salud. De acuerdo con datos del Inegi, en el país hay alrededor de 32 millones de personas mayores de 50 años, una población que continúa creciendo conforme aumenta la esperanza de vida.

El estudio señala que el 41% de este grupo presenta hipertensión, mientras que el 25% vive con diabetes. Estas cifras reflejan la importancia de la prevención, el diagnóstico oportuno y el acceso a tratamientos que permitan controlar estas enfermedades y reducir posibles complicaciones.

Además de la salud física, la investigación también identificó un aumento de síntomas depresivos conforme avanza la edad, especialmente entre las mujeres. Este panorama vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de atender de manera integral el bienestar de las personas adultas mayores, considerando tanto su salud física como emocional.