La jornada laboral en México comenzará a reducirse de manera gradual en los próximos años, como parte de una reforma que busca pasar de 48 a 40 horas semanales. Durante 2026 se mantendrá el esquema actual como periodo de transición y preparación para empresas y trabajadores.
De acuerdo con el calendario previsto, a partir del 1 de enero de 2027 la jornada bajará a 46 horas semanales. En 2028 se reducirá a 44 horas, en 2029 a 42, y finalmente en 2030 se alcanzará el objetivo de 40 horas por semana, una meta que busca alinear al país con estándares laborales internacionales.
Autoridades y especialistas señalan que la reducción progresiva permitirá adaptar procesos productivos sin afectar la estabilidad económica. El objetivo es mejorar la calidad de vida de los trabajadores sin comprometer la competitividad ni la productividad de las empresas.
