El acceso al empleo formal en México muestra señales de desaceleración al inicio de 2026. Durante enero se perdieron más de ocho mil puestos registrados, lo que representa el peor comienzo de año en casi dos décadas, de acuerdo con estimaciones de analistas económicos.

Especialistas atribuyen esta situación al débil crecimiento económico, la baja inversión y el aumento en los costos laborales, factores que han reducido el ritmo de contratación. El Producto Interno Bruto creció apenas 0.7% durante el último año, su nivel más bajo desde 2020, reflejando un entorno económico más lento.

El incremento de salarios, mayores obligaciones patronales y propuestas de reducción de la jornada laboral han elevado el costo por trabajador. A esto se suma la incertidumbre internacional y el impacto de la inteligencia artificial, que están transformando el mercado laboral y modificando la demanda de empleos en distintos sectores.