El mapa del poder en América Latina comienza a reconfigurarse con una estrategia conjunta entre Brasil y México, las dos economías más grandes de la región, que buscan fortalecer su influencia política y económica a nivel internacional. La alianza pretende impulsar una mayor coordinación para negociar en condiciones más equilibradas frente a potencias como Estados Unidos y China.

El plan contempla más de 120 acuerdos enfocados en integración económica, tecnológica y comercial, con el objetivo de reducir dependencias externas y construir una agenda regional más autónoma. Ambos países concentran más del 55% del Producto Interno Bruto latinoamericano y cerca del 60% de sus exportaciones, lo que les otorga un peso decisivo en la economía regional.

Especialistas consideran que esta cooperación podría fortalecer la posición estratégica de ambos países en el escenario global, en un contexto marcado por tensiones comerciales y reconfiguración de cadenas de suministro. La iniciativa apunta a consolidar a América Latina como un actor con mayor capacidad de negociación en los próximos años.