El gobierno de Canadá anunció una nueva Estrategia Industrial de Defensa con la que busca disminuir su dependencia económica y comercial de Estados Unidos.

El primer ministro Mark Carney detalló que el plan contempla una inversión superior a medio billón de dólares canadienses en seguridad y defensa, priorizando a proveedores nacionales. El objetivo es fortalecer la industria local y aumentar su competitividad global.

La estrategia proyecta incrementar hasta en 240 por ciento los ingresos del sector, generar alrededor de 125 mil empleos y elevar las exportaciones en un 50 por ciento durante la próxima década. La iniciativa surge en un contexto de tensiones comerciales y de reconfiguración de cadenas de suministro a nivel internacional.