El consumo regular de café podría ofrecer beneficios a largo plazo para la salud. Estudios recientes indican que quienes lo toman con frecuencia presentan hasta un 15 % menos riesgo de desarrollar enfermedades cardíacas.
El efecto positivo se observa incluso en el café descafeinado, gracias a su impacto en la microbiota intestinal y al aporte de minerales esenciales. Esto sugiere que no todo el beneficio depende de la cafeína.
Especialistas recomiendan un consumo moderado, entre dos y cuatro tazas al día, preferentemente sin azúcar ni añadidos. Consumido con equilibrio, el café podría ser un aliado más para la salud cardiovascular.
