Investigadores de Europa y Norteamérica desarrollaron un nuevo test capaz de detectar el alzhéimer mediante una sola gota de sangre obtenida con un pinchazo en el dedo. El estudio, publicado en Nature Medicine, reportó una precisión del 86% en la identificación de la enfermedad.
Este método representa una alternativa menos invasiva y más accesible frente a los procedimientos tradicionales, que suelen ser costosos y complejos. De confirmarse su efectividad a gran escala, podría facilitar la detección temprana del padecimiento en etapas iniciales.
Aunque el test aún requiere validación clínica adicional antes de su uso generalizado, expertos coinciden en que se trata de un paso decisivo hacia diagnósticos más rápidos y equitativos. El avance abre nuevas posibilidades para mejorar el tratamiento y la calidad de vida de los pacientes.
