Un estudiante de medicina en Estados Unidos causó controversia en redes sociales tras compartir un video en el que presumía cómo ChatGPT le resolvía sus tareas. Aunque la intención era humorística, el contenido se viralizó y provocó un intenso debate sobre el uso de inteligencia artificial en una carrera tan exigente.
Entre los comentarios más recurrentes, varios usuarios cuestionaron la ética y la preparación de los futuros profesionales de la salud, señalando que apoyarse de esta manera en la tecnología podría comprometer la calidad de su formación. “Así estudian los futuros médicos”, escribió un internauta, en tono crítico.
Si bien la inteligencia artificial puede ser un apoyo en distintas disciplinas, especialistas subrayan que en carreras como medicina la práctica, el conocimiento profundo y la responsabilidad ética son irremplazables. El caso ha abierto la discusión sobre hasta dónde debe permitirse el uso de estas herramientas en la educación universitaria.