Recibir las vacunas contra la influenza y la COVID-19 durante una misma visita médica es una opción en muchos casos. Esta práctica se conoce como coadministración y permite aplicar distintas vacunas en una sola consulta, siempre que sea adecuada para la edad, el estado de salud y el esquema de vacunación de cada persona.
Después de la aplicación, algunas personas pueden experimentar efectos secundarios leves, como dolor en el brazo, cansancio o fiebre. Estas reacciones suelen ser temporales, aunque la respuesta puede variar según cada organismo y las vacunas administradas.
Antes de recibir ambas dosis, es recomendable consultar al personal de salud para confirmar que la aplicación conjunta sea apropiada según los antecedentes médicos y las recomendaciones vigentes. De esta manera, cada persona puede completar su esquema de vacunación con orientación profesional.
